Alumnos de la Universidad de Mayores de la Laguna se adhieren a la Declaración Starlight

14 de Junio de 2019

Por primera vez un colectivo ciudadano, que no es una institución pública ni privada y sin estar enmarcado en un proceso de certificación, se adhiere a la Declaración Starlight, iniciativa del Instituto de Astrofísica de Canarias y promovida por la Fundación Starlight.

Se trata de los alumnos de Astronomía y Astroturismo del  programa de Estudios Universitarios para Adultos y Mayores se la Universidad de la Laguna (EUPAM) en Tenerife. Este programa se estableció hace 20 años en la ULL (Universidad de La Laguna) y desde entonces sus estudiantes aprenden, en la asignatura de Astronomía y Astroturismo (el programa es un ciclo de 3 años de unas 30 asignaturas) de manera lúdica y entretenida todos los misterios del universo a través de clases teóricas y visitas a los Observatorios de Canarias, el IAC , el Museo de la Ciencia y el Cosmos y al Campamento Starlight Quimpi (estrellas y paella).

La adhesión a la Declaración Starlight ha partido de los alumnos de la Universidad de Mayores a raíz de la última visita realizada a La Palma el pasado 6 y 7 de junio.

De este modo quieren demostrar su concienciación y compromiso con la protección del cielo nocturno y con la difusión de la astronomía a la que ahora dedican todo su esfuerzo por aprender.

Qué es la Declaración del Cielo Starlight

La contaminación lumínica es un problema ambiental, económico y social de gran impacto.

La calidad del cielo nocturno y, por tanto, el acceso a la luz de las estrellas y de cuantos objetos llenan el universo, se está deteriorando en muchas zonas, su contemplación se hace cada vez más difícil, y este proceso nos enfrenta a la pérdida generalizada de un recurso cultural, científico y natural con consecuencias imprevisibles.

Además, el deterioro de la nitidez de la noche comienza a representar un serio riesgo para la continuidad de las observaciones astronómicas, siendo una rama de la ciencia que produce en la actualidad un caudal de beneficios directos e indirectos cada vez más apreciados.

Y yendo aún más allá, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras afirma que las personas pertenecientes a las generaciones venideras tienen derecho a una tierra indemne y no contaminada, incluyendo el derecho a un cielo limpio, y tienen derecho a disfrutar de esta Tierra que es el soporte de la historia de la humanidad, de la cultura y de los lazos sociales, lo que asegura a cada generación y a cada individuo su pertenencia a la gran familia humana.